En esta época del año, saco
la olla mas grande que tengo, esa bien noble y de fondo grueso, enciendo los
fuegos y comienzo a cocinar el dulce que consumiremos durante todo el año y
hasta el próximo invierno. Cada dos o tres días cosechamos los quinotos mas
lindos, los que están mas naranja y en su punto justo dejando los menos
maduros para que el proceso nos de tiempo a recolectar todos los frutos de cada invierno.
El quinotero es un árbol generoso, que si se cuida adecuadamente cada año dará mas y mas frutos…y de mejor sabor.
El quinotero es un árbol generoso, que si se cuida adecuadamente cada año dará mas y mas frutos…y de mejor sabor.
Con el dulce preparo
muffins, budines, tortas para la hora del té o tortas para una mesa rustica
como en este caso, digna de cualquier festejo de importancia. O lo consumimos
simplemente en desayunos o meriendas con manteca y un rico pan casero.
Esta es mi técnica, a la que
llegué después de preparar dulce de quinotos durante 10 años. No es la receta
convencional, en mi caso prefiero trozar los frutos en porciones pequeñas,
retirar las semillas y colocarlas en un lienzo para aprovechar toda la pectina
que le aportan a la preparación para que sea una mermelada con buen cuerpo y
color. Y al trozar los frutos, resulta mas fácil de untar una vez convertida en
dulce.
Espero que tengan un lindo
árbol de quinotos a mano para poder experimentar esta receta y disfrutar del
dulce e intenso sabor de estos frutos.
Genial y gélido lunes para
todos!... y a comer dulce de quinotos!













